I woke up today very early, far too early. My brain buzzing with noise and rambling thoughts. I thought of you first, unfortunately. I miss you, I said to myself, but I still don't know how much of that is true. I miss you and I wonder if you feel the same. Sometimes I want to think that you do, because that would make me feel better and it's a totally selfish thing to think. It doesn't matter anyway, even if you miss me I guess I'd rather not knowing. Because if I do, if I know you miss me, I'd want to go back to you and that would be the worst idea I'd had in a long time. I know, or a part of me knows, that we're not good together, that even if I tried to explain who I am time and time again, you only listened to the part you understood; I know you didn't see me, not really. You had an idea of me that I'm sure I never filled in, or maybe you just wanted to see some sort of reflection that you couldn't find. I wanted empathy, you wanted confron...
En el vacío, en el oscuro espacio entre tiempos, espacios, mundos cuerpos, en el lugar donde las puertas se abren y cierran sin ser vistas, transitan las almas, los espíritus que habitan el contenedor de carne que ven ustedes ahora. Cada une tiene una voz, algunas calmas como el viento de la primavera, otras estridentes como la tormenta de verano, todas se observan sin ojos, se oyen sin oídos, se hablan entre susurros, gritos, golpes de sonido que ocupan el lugar sin tiempo donde viven. Mi mente. Yo. Las voces se dicen nombres a sí mismas, se llaman para reconocerse en la falta de luz, y asoman sus ojos vacíos entre mis pupilas para acercarse a un mundo físico al que no pueden acceder. Me miran las manos preguntándose qué son, me ven el cuerpo queriendo saber cómo se siente. Se atrabancan a tomar control del muñeco de carne en el que navegan desde que el tiempo empezó a serlo. Una a una, todas al mismo tiempo, pescan el mando, se lo arrebatan, se lo pasan por turnos, y cada día ...