The light is shut. Nothing but shadows surrounding us. Your mouth on my ear. My hand on your breast. Our eyes closed. I feel your skin breathing fast. You hear my lips exhale heat. I believe the night should never end. The light is shut but my body can see sparkles.
Érase una vez un hada de color morado... su historia fue escrita en la puerta de una chica con una cama de princesa loca de manicomio y unos audífonos que transtornan la realidad a su paso. Algún día le tomaré fotos y podrán leer lo que de ella fue.
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