Encuentro curioso cómo se maneja la gente, después de un malentendido algunos buscan arreglar las cosas mientras que otros se cierran en su mundo de sinrazones. Ayer me detuve a platicar con ella, hice preguntas que buscaban respuestas ocultas y obtuve un singular resultado: nada. No me entendió, no la entendí y seguimos nuestros caminos cada quien por su lado como no queriendo la cosa. Algún día, si me la encuentro de nuevo, si me permite hacerlo, le preguntaré porqué se maneja como lo hace, quizá no me responda pero al menos en su silencio encontraré implícita la contestación a mi pregunta.
Érase una vez un hada de color morado... su historia fue escrita en la puerta de una chica con una cama de princesa loca de manicomio y unos audífonos que transtornan la realidad a su paso. Algún día le tomaré fotos y podrán leer lo que de ella fue.
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