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Carla ADC

- Sí, te veo... - Carla abría los ojos con expresión cansada y hablaba con voz baja. Lía se sobresaltó al oírla.
- ¿Me ves?
- Sí, mensa, te veo...
- Jeje... ya estás despierta... - Lía sonrió. - ¿Cómo te sientes?
- Me duele todo... ¿qué pasó?
- ¿Qué te pasó?
- Sí, eso...
- Te atropelló un autobús, creo que ibas demasiado metida en tu mentesita atolondrada.
- Iba escuchando... ¿y mi Ipod?
- No tengo idea... qué importa, estás sana y salva, en lo que cabe. Y ya te despertaste... es que te dieron calmantes como para dormir a un elefante. Oye, voy a hablarle a Andy, se acaba de ir.
- Ok.
Carla se quedó sola en el cuarto de hospital intentando recordar el momento del accidente, sabía que había estado frente al mar oyendo música a todo volumen, que se había levantado en algún momento para volver a casa y... sí, ese era el instante donde todo se ponía oscuro y sólo se sentía un montón de dolor. No supo cómo llegó al hospital, ni cuándo. Una enfermera entró al cuarto a revisarla, le dijo que sus hermanas habían salido pero volverían pronto, le hizo preguntas de rutina y salió. Carla miró otra vez a su alrededor, no quería seguir pensando, agarró el control de la tv y la prendió.

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El hada de color morado

Érase una vez un hada de color morado... su historia fue escrita en la puerta de una chica con una cama de princesa loca de manicomio y unos audífonos que transtornan la realidad a su paso. Algún día le tomaré fotos y podrán leer lo que de ella fue.

Ensueño

Hoy desperté entre flores de mármol, frías y tersas, pétalos de roca labrada que inertemente eran inmunes al tiempo. Hoy volaba con alas de cartón en un cielo empapado de dudas, caí en un cráter lleno de espuma corrosiva y es que la Tierra estaba celosa de mi vuelo. Hoy caminé entre hiedras con los pies desnudos, sentí el dolor en las plantas y las pupilas, entonces un clamor monotónico calló mis lágrimas. Hoy me vulneraron miles de voces monocromáticas, monosilábicas, persistentes en su aullido aturdidor, despechado y despreciante, desmerecido. Hoy tuve sed de un agua que no se bebe, navegué desiertos en su búsqueda y encontré arena movediza. Hoy no cerré los ojos para no perderme nada, para viajar entre imágenes y palabras que lo dijeran todo, lo expresaran todo, lo supieran todo. Hoy desperté en contra de mi voluntad, abrí los ojos sabiéndome ignorante y quise volver a soñar pero las flores de piedra se habían perdido para siempre.

Desire

Falling... the ocean swallows my heart, my brain, I think no more. I got lost in the sea. That's all.  Falling... deep. I feel the water in my launghs, the heavy burgain of the past running deep into my throught. I'm guessing is some sort of redemption, the killing of a shadow. No, I am not suicidal. I just want to eliminate the nasty feeling of that someone who's being watching me all this time. So... I got myself into the ocean, swalloed the water in an impulse for redemption... redemption. Cleansingnes -what I need. It is a crazy desire -I know, yet a strong desire. I must go for it. I must let myself go into the ocean, fall into the water, go deep... deeper... deeper. The water is cold, solid and so blue it almost feels black. My body is a mere mass of colapsing air. Nothing is left to be told, to apologise, to forget, 'cause everything if washed by the salt pushing it out of my skin. Heavyly, I fall. Once my feet had touched the bottom -rock bottom- I begin the jo...