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Invierno

Es noche, la luna y su halo de plata cubren una porción del cielo que ha escapado de las nubes, hay estrellas escondidas detrás de una espuma dudosa. El aire helado corre por las montañas, se vaticina la niebla detrás de él, su húmedo aliento persigue los huesos y corroe hasta el tuétano.
Es invierno. El señor invierno...
Las calles empedradas se pueblan de colores amarillos y naranjas que pasan a azules y blancos en unos días, la última hoja del otoño cae rozando las primeras gotas de la niebla invernal. Camino por esas calles, envuelta en mil abrigos que no consiguen impedir el paso del aire, tiritando a cada paso, observando a otros pasearse igual que yo. Una mano helada me detuvo un momento frente a una tienda de vinos, mi hermana pedía retroceder y comprar algo de beber para agarrar calor.
Un patio frío nos espera, en aquella casa vieja que ha visto muchos inviernos como éste...
Tres sillas alrededor de la mesa circular. Chocolate, pan, tamales, tres tazas vacías, platos y cubiertos nos esperan junto a un anafre con brazas que irradia el calor que nos hace falta. La luna llena nos mira directo desde arriba, entre amenas conversaciones, rica comida y bebida caliente, las tres hermanas que antaño nos vimos por última vez...

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El hada de color morado

Érase una vez un hada de color morado... su historia fue escrita en la puerta de una chica con una cama de princesa loca de manicomio y unos audífonos que transtornan la realidad a su paso. Algún día le tomaré fotos y podrán leer lo que de ella fue.

Ensueño

Hoy desperté entre flores de mármol, frías y tersas, pétalos de roca labrada que inertemente eran inmunes al tiempo. Hoy volaba con alas de cartón en un cielo empapado de dudas, caí en un cráter lleno de espuma corrosiva y es que la Tierra estaba celosa de mi vuelo. Hoy caminé entre hiedras con los pies desnudos, sentí el dolor en las plantas y las pupilas, entonces un clamor monotónico calló mis lágrimas. Hoy me vulneraron miles de voces monocromáticas, monosilábicas, persistentes en su aullido aturdidor, despechado y despreciante, desmerecido. Hoy tuve sed de un agua que no se bebe, navegué desiertos en su búsqueda y encontré arena movediza. Hoy no cerré los ojos para no perderme nada, para viajar entre imágenes y palabras que lo dijeran todo, lo expresaran todo, lo supieran todo. Hoy desperté en contra de mi voluntad, abrí los ojos sabiéndome ignorante y quise volver a soñar pero las flores de piedra se habían perdido para siempre.

Desire

Falling... the ocean swallows my heart, my brain, I think no more. I got lost in the sea. That's all.  Falling... deep. I feel the water in my launghs, the heavy burgain of the past running deep into my throught. I'm guessing is some sort of redemption, the killing of a shadow. No, I am not suicidal. I just want to eliminate the nasty feeling of that someone who's being watching me all this time. So... I got myself into the ocean, swalloed the water in an impulse for redemption... redemption. Cleansingnes -what I need. It is a crazy desire -I know, yet a strong desire. I must go for it. I must let myself go into the ocean, fall into the water, go deep... deeper... deeper. The water is cold, solid and so blue it almost feels black. My body is a mere mass of colapsing air. Nothing is left to be told, to apologise, to forget, 'cause everything if washed by the salt pushing it out of my skin. Heavyly, I fall. Once my feet had touched the bottom -rock bottom- I begin the jo...