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Epistolario ADC


Querida Sara:

Hay días en los que olvido que esta libreta está aquí. No sé por qué. Mi mente se ocupa de ti en formas distantas a las de las hojas rayadas y olvido que escribirte es una manera de distinta de vivir contigo. Hoy fue uno de esos días.


¿Sabes? El gato azul de la esquina me siguió hasta la puerta del departamento, fue extraño verlo tan tranquilo detrás de mi como si yo tuviera algo que ofrecerle además de un trozo de jamón, que por cierto devoró instantáneamente. Se quedó sentado en la calle viéndome desde ahí. Creo que deberíamos tener una mascota, siempre he querido un animalito que sea más interesante que un pez y un gato -vaya polo opuesto- ser?a lindo. Vi uno el otro día, peludo, gris y juguetón... pensé en traerlo, un chavo los estaba regalando en una tienda de mascotas, pero como nunca te lo dije, no lo hice.


Te oigo llegar, la cerradura de la puerta se está abriendo, ir éa saludarte... me veo correr para esconder esta libreta, apresurarme por el pasillo y llegar hasta a ti para abrazarte y robarte un beso... Te seguiré pensando, te seguiré escribiendo, te seguiré amando.

Lia

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Ensueño

Hoy desperté entre flores de mármol, frías y tersas, pétalos de roca labrada que inertemente eran inmunes al tiempo. Hoy volaba con alas de cartón en un cielo empapado de dudas, caí en un cráter lleno de espuma corrosiva y es que la Tierra estaba celosa de mi vuelo. Hoy caminé entre hiedras con los pies desnudos, sentí el dolor en las plantas y las pupilas, entonces un clamor monotónico calló mis lágrimas. Hoy me vulneraron miles de voces monocromáticas, monosilábicas, persistentes en su aullido aturdidor, despechado y despreciante, desmerecido. Hoy tuve sed de un agua que no se bebe, navegué desiertos en su búsqueda y encontré arena movediza. Hoy no cerré los ojos para no perderme nada, para viajar entre imágenes y palabras que lo dijeran todo, lo expresaran todo, lo supieran todo. Hoy desperté en contra de mi voluntad, abrí los ojos sabiéndome ignorante y quise volver a soñar pero las flores de piedra se habían perdido para siempre.

Desire

Falling... the ocean swallows my heart, my brain, I think no more. I got lost in the sea. That's all.  Falling... deep. I feel the water in my launghs, the heavy burgain of the past running deep into my throught. I'm guessing is some sort of redemption, the killing of a shadow. No, I am not suicidal. I just want to eliminate the nasty feeling of that someone who's being watching me all this time. So... I got myself into the ocean, swalloed the water in an impulse for redemption... redemption. Cleansingnes -what I need. It is a crazy desire -I know, yet a strong desire. I must go for it. I must let myself go into the ocean, fall into the water, go deep... deeper... deeper. The water is cold, solid and so blue it almost feels black. My body is a mere mass of colapsing air. Nothing is left to be told, to apologise, to forget, 'cause everything if washed by the salt pushing it out of my skin. Heavyly, I fall. Once my feet had touched the bottom -rock bottom- I begin the jo...