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El deseo último

Lo sé, era sólo un pedazo de día, sólo un momento, minutos vibrantes en una hora insomne de luz solar.
Lo sé, también fue un desliz de Fortuna, un instante en que su giro se detuvo abrupto y caímos la una sobre la otra sin querer queriendo.
Verás, es que miré tu sentir entre tus pupilas y ante tanta claridez no pude detenerme, tenía que sentirlo yo también.
Y es que ese juego de luces entre tu mirada fulgurante y tu sonrisa de nieve me dio ánimos para imaginar lo inimaginable, para soñar despierta con tanta desesperaciòn de dormir que no pude contenerme.
Así fue... así es, la fantasía disuelta entre polvos de arena que penetran las grietas de mi ensueño y escuecen las entrañas con irremediable estremecimiento.
Así será... será que si te pesco una noche entre la soledad de las estrellas no detendré a mis poros y exhalaré para ti el último aliento de un infierno que se mezcla entre aguas saladas.
No intentes contenerme, tendré cuidado de no devorarte sin remedio, de no llagar esa piel que juega con las olas de mi deseo.
Pero si desbordas tus límites en mí no tendré reparos, no voy a esperar que los fuegos se calmen con vientos y mareas, no cuando el deseo último yace entre las arenas de tus ojos y muere con la agonía de un suspiro que mana de tus labios.

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Ensueño

Hoy desperté entre flores de mármol, frías y tersas, pétalos de roca labrada que inertemente eran inmunes al tiempo. Hoy volaba con alas de cartón en un cielo empapado de dudas, caí en un cráter lleno de espuma corrosiva y es que la Tierra estaba celosa de mi vuelo. Hoy caminé entre hiedras con los pies desnudos, sentí el dolor en las plantas y las pupilas, entonces un clamor monotónico calló mis lágrimas. Hoy me vulneraron miles de voces monocromáticas, monosilábicas, persistentes en su aullido aturdidor, despechado y despreciante, desmerecido. Hoy tuve sed de un agua que no se bebe, navegué desiertos en su búsqueda y encontré arena movediza. Hoy no cerré los ojos para no perderme nada, para viajar entre imágenes y palabras que lo dijeran todo, lo expresaran todo, lo supieran todo. Hoy desperté en contra de mi voluntad, abrí los ojos sabiéndome ignorante y quise volver a soñar pero las flores de piedra se habían perdido para siempre.

Desire

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