Ir al contenido principal

Carla ADC

"California waiting" de los King of Lion sonaba a todo volumen, Sara estaba hipnotizada frente a la televisión, el aparato no estaba encendido, ella sólo veía por inercia. Estaba absorta y parecía no responder al mundo, como si hubiera desvanecido de pronto para dejar de pertenecer a la realidad. Así pasó varios minutos.
Las luces de la calle se encendieron anunciando la llegad de la noche. Sara salió de su letargo lentamente. Escuchó su celular sonando a lo lejos y se levantó sin prisas.

- Bueno...
- Sara, Carla está perdida, no he podido encontrarla y ya recorrí todas las playas que pude. No sé qué más hacer. - Lía sollozaba en el teléfono con desesperación.
- Cálmate, nena. ¿Dónde estás? Voy a buscarte.

Apenas colgó, agarró la chamarra, las llaves, dinero y el celular. Salió corriendo a tomar un taxi. Lía estaba sola con el celular en la mano, mirando nerviosamente a la pantalla, esperando encontrar en ella algún indicio de su amiga. Sara se sentó junto a ella y se abrazaron en silencio. La impotencia y la ignorancia consumían las palabras antes de que pudieran salir de la boca. Los segundos parecían días y los minutos, una eternidad. Lía se frotaba la cara con las manos y golpeaba sus piernas. Sara intentaba consolarla entre abrazos y caricias.
Una luz salió de entre las manos de Lía y el sonido de un tono de celular sofocó el silencio.

- Lia... acaban de llamar de un hospital, Carla tuvo un accidente y se la llevaron para allá. Anota la dirección...

La voz de Ángela calmó las ansias de Lia de una manera inesperada. No preguntó nada, no dijo palabra, sólo se limitó a repetir las instrucciones.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

El hada de color morado

Érase una vez un hada de color morado... su historia fue escrita en la puerta de una chica con una cama de princesa loca de manicomio y unos audífonos que transtornan la realidad a su paso. Algún día le tomaré fotos y podrán leer lo que de ella fue.

Ensueño

Hoy desperté entre flores de mármol, frías y tersas, pétalos de roca labrada que inertemente eran inmunes al tiempo. Hoy volaba con alas de cartón en un cielo empapado de dudas, caí en un cráter lleno de espuma corrosiva y es que la Tierra estaba celosa de mi vuelo. Hoy caminé entre hiedras con los pies desnudos, sentí el dolor en las plantas y las pupilas, entonces un clamor monotónico calló mis lágrimas. Hoy me vulneraron miles de voces monocromáticas, monosilábicas, persistentes en su aullido aturdidor, despechado y despreciante, desmerecido. Hoy tuve sed de un agua que no se bebe, navegué desiertos en su búsqueda y encontré arena movediza. Hoy no cerré los ojos para no perderme nada, para viajar entre imágenes y palabras que lo dijeran todo, lo expresaran todo, lo supieran todo. Hoy desperté en contra de mi voluntad, abrí los ojos sabiéndome ignorante y quise volver a soñar pero las flores de piedra se habían perdido para siempre.

Desire

Falling... the ocean swallows my heart, my brain, I think no more. I got lost in the sea. That's all.  Falling... deep. I feel the water in my launghs, the heavy burgain of the past running deep into my throught. I'm guessing is some sort of redemption, the killing of a shadow. No, I am not suicidal. I just want to eliminate the nasty feeling of that someone who's being watching me all this time. So... I got myself into the ocean, swalloed the water in an impulse for redemption... redemption. Cleansingnes -what I need. It is a crazy desire -I know, yet a strong desire. I must go for it. I must let myself go into the ocean, fall into the water, go deep... deeper... deeper. The water is cold, solid and so blue it almost feels black. My body is a mere mass of colapsing air. Nothing is left to be told, to apologise, to forget, 'cause everything if washed by the salt pushing it out of my skin. Heavyly, I fall. Once my feet had touched the bottom -rock bottom- I begin the jo...