Es necesario saber qué tan lejos llega uno, digo, siempre nos dicen que hay que mirar dentro de nosotros mismos pero... qué tan profundos somos y, a todo esto, cómo carajo se mide nuestra profundidad, ¿o es que más bien nos compete un volumen, un área, una forma geométrica específica con cierta manera de medirse? Sí, claro, yo soy tan alta como un cuerpo humano, tan ancha como unas caderas femeninas, tan profunda como un intestino grueso y un conteo normal de neuronas eléctricamente bien conectadas (espero). Así mido yo, cómo la ven...
Érase una vez un hada de color morado... su historia fue escrita en la puerta de una chica con una cama de princesa loca de manicomio y unos audífonos que transtornan la realidad a su paso. Algún día le tomaré fotos y podrán leer lo que de ella fue.
Comentarios
Publicar un comentario